A la impunidad… ¡Se le responde!

 
¡Cuán desesperanzador es observar cómo se infringe la ley entre quienes deben hacerla valer!
 

¿HEMOS OLVIDADO LA BIBLIA?

Aunque físicamente tenga un lugar especial, debajo del brazo, en una vitrina o atril, en la casa o el templo; solo sí se le obedece comprometidamente la Biblia cambiaría nuestro corazón y mejoraría nuestra sociedad.

Si entretiene… ¡Seguro que podrían aprender!

Hace poco tiempo el pueblo evangélico ha dado un giro en lo referente a la aceptación del entretenimiento. Esto puede ser un arma de doble filo.

La amistad no debe ser solo un sueño

Siempre soñé con encontrármela. Desde pequeño, probablemente por esos primeros años que durante el trabajo de mi madre escapaba de mi casa para encontrarme con otros niños, quise que satisficiera esa hambre interna con la que todos nacemos.