¡Tu y Yo podemos ser modelos! -Parte I-

<!– @page { size: 21cm 29.7cm; margin: 2cm } P { margin-bottom: 0.21cm } –>

Hay una urgente necesidad en nuestra sociedad. Una sociedad que sin duda alguna cada dìa hace a un lado los valores, los cuales hemos denominado sociales, pero que a su vez tienen serias raìces en las Sagradas Escrituras. – @page { size: 21cm 29.7cm; margin: 2cm } P { margin-bottom: 0.21cm } –>Por ello es menester no solo hacer memoria de los tiempos pasados, sino tambièn dar una mirada a la actualidad y esforzarnos por el rescate de aquellos valores que aùn pueden llevarse a la pràctica, no sin antes olvidar que para el cumplimiento de ello no solo es necesario recordarlos sino modelarlos con el fin de que èstos sean imitados por las nuevas generaciones que sin duda, andan en la bùsqueda diaria de modelos reales. Indudablemente, usted y yo andamos en tal bùsqueda y a ojos cerrados dirìamos que deseamos ser admirados por alguien. Pero no debemos de olvidar que hay un solo modelo que debemos seguir que es Cristo.

<!– @page { size: 21cm 29.7cm; margin: 2cm } P { margin-bottom: 0.21cm } –>

Breve vistazo al pasado

Varios de nosotros hemos escuchado y comentado que los tiempos han cambiado y claro, no hacemos objeciòn alguna. Hoy en dìa, la temperatura es diferente año con año, ya es notorio tambièn el cambio de actitud en nuestra juventud y niñez al saludo cotidiano desde los buenos dìas hasta las buenas noches. Considero que muchos de nosotros ya nos hemos acostumbrado a saludar y que no nos contesten los buenos dìas, buenas tardes o buenas noches. Otro de los recuerdos que fàcilmente llevamos a la memoria es el tipo de música de antes comparada con la de hoy. Yo por lo menos, me causa gracia escuchar en algùn momento la mùsica de los tiempos de mis tìos. Hace unos dìas estaba sonando una canciòn de los años 80¨ y ràpidamente le dije a una de mis tìas, esa es la mùsica de sus tiempos no.

Ahora mismo, me estoy acordando de los primeros carros que salieron y que por cierto eran dibujados en las cajas de fòsforo. Recuerdo que un par de dècadas atrás, eran bien pocos y casi nadie tenìa dinero para comprarse uno por lo caro que eran y lo màs común era montarse en un caballo, andar a pie o en tren. Otro de nuestros recuerdos es el costo de la vida, casi todo eran natural y con poco dinero se compraba. Antes las enfermedades no eran tan frecuentes como ahora. No habìan maras, la delincuencia aparentemente era menor a la de los tiempos presentes, pero sì hubo guerra. Los celulares ni se conocían, si se quería hacer una llamada telefónica había que ir a las agencia de teléfonos, si era posible hacer fila y hablar poco por el costo económico que eso tenía. Ahora los celulares casì son gratis y hasta los niños tienen uno. Las computadoras, ni las conocìamos muchos de nosotros, al igual que el internet. En fin, la vida es diferente y los cambios siguen dàndose aceleradamente y de pronto el control parece perderse para aquellos que seguimos oponièndonos a todo aquello que afecta a nuestra sociedad y por ende, nuestras familia. Lastimosamente, los seres humanos por nuestra naturaleza somos inclinados al mal y en la mayorìa de las ocasiones no aprovechamos para bien la tecnologìa. Como cristianos maduros, lo que màs lamentamos es que los valores mundiales y eternos se nos esten yendo, en vez de irlos mejorando. Bueno, no podemos negar la influencia de Satanàs sobre este mundo, pero tampoco el poder sobrenatual de Dios que es y serà siempre superior a Sàtanàs

Escribe un comentario