Mientras hago una revisión de las noticias de esta semana, he encontrado este interesante reporte de la labor de la Federación Mundial de Estudiantes Cristianos. Aunque hay que reconocer que ésta es una fundación que aglomera no solamente a estudiantes evangélicos sino de otras líneas históricas del cristianismo. Me parece que bien marca un indicio de lo que el pueblo evangélico podría realizar ante una catástrofe climática en paises subdesarrollados en América Latina.
Una de las críticas más fuertes que aún podemos continuar recibiendo, quienes somos evangélicos, es precisamente la escasa respuesta perspicaz a las crisis sociales de nuestra gente. El camino ya está siendo transitado por muchos y muchas, pero aún no por la mayoría. Estoy convencido de la urgente necesidad de fortalecer nuestra comprensión de la misión cristiana (misio Dei), misma que conformará el fundamento de las acciones que se decidan tomar y los métodos que se escojan para ejecutarlas.
A estas alturas debemos colocar mucha atención al cambiante estado climático de nuestras tierras. Lastimosamente nuestras congregaciones y por ende, nuestros cristianos y cristianas, poco están informados y muchos menos capacitados para participar de una movilización que responda a partir de las virtudes más esenciales para nuestra vida, hablo de la Fe, el Amor y la Esperanza.
Archivado bajo: Uncategorized | Etiquetado: apoyo, ayuda humanitaria, catástrofe, clima, crisis climática, estudiantes cristianos, evangelico, evangelización, fe práctica, FEMUC, integral, misión, misión cristiana, misio dei, movilización, Myanmar





