Un debate sobre “psicopatologías” en la Iglesia

No paramos de reflexionar. En medio de nuestras funciones cotidianas este anhelo por dilucidar un cristianismo más genuino y acorde a la realidad actual nos lleva a considerar reflexiones serias. Mi amigo, Arturo Jarquín, ha realizado un interesante comentario que cito a continuación:

Donde podríamos abrir un análisis sobre el texto colgado bajo la sección Bibioteca, titulado “Estructuras y Rasgos Psicopatológicos de la Iglesia?”

Me parece que el documento necesita revisarse detenidamente. Partiendo de que toda psicología y psicoanálsis contienen dos vertientes generales: la “eficacia terapéutica” y la “eficacia espiritual” entendiendo por esta última la vertiente filosófica.

No podemos trasladar las categorías freudianas -ni de ninguna psicoterapia moderna- al texto bíblico…

Ante tan loable intención de este cristiano mexicano, con gusto abrimos acá ese espacio para que leamos y reflexionemos sobre el texto. A partir de este momento porque no otorgamos al próximo 12 de marzo como el día tope para hacer llegar nuestras primeras propuestas para discutir este interesante escrito del hermano Jorge León. El documento para descargarlo a continuación:

Documento: Estructuras y Rasgos Psicopatológicos de la Iglesia

Saludos,

5 comentarios

  1. Gracias Osberto por el espacio… escribía sobre dos vertientes que componen las psicoterapias modernas, incluyendo el psicoanálisis:
    a. La vertiente terapéutica: esto tiene que ver con aquello que se da dependiento de ciertos elementos y su movilización. Me refiero a un profresional de la psicología o piscoanálisis, un consultante, y los demás elementos que entran en juego -normalamente psicológicos- dentro de una relación terapéutica.
    b. La vertiente espiritual: Es el componente de toda terapia que apunta a transformar la comprensión de uno mismo, de los demás y del mundo, como parte de la ‘cura’. Es este elemento el que como cristianos vamos a cuestionar y confrontar con la Palabra de Dios.

    El Dr. Robert Roberts con quien he cruzado un par de e-mails- en su trabajo “Hacia una psicoterapia paulina”, se ha planteado estas cuestiones y ha profundizado extensivamente sobre ellas.
    Estoy muy de acuerdo cuando se refiere a la meta que como cristianos tenemos: crecer a la imagen de Cristo, lo cual tiene implicaciones profundas para nuestro psiquismo.
    En contraposición a esto, las terapias tienen todas un ideal que pretenden alcanzar: la autosuficiencia, la independencia, la autonomía, etc., que si bien no podrían considerarse a simple vista como algo ‘malo’, son contrarias al comportamiento que Pablo describe como inherentes al nuevo hombre que hemos llegado a ser en Cristo.
    Desde este punto de vista, el efecto de la vertiente filosófica de las terapias -y hacia donde apunta la técnica de las mismas- pervierte la personalidad del creyente, desviándola de la meta y contradidiciendo los principios de Dios. P. e.j.: el ideal de independencia versus “sobrellevar las cargas los unos de los otros”; el ideal de autonomía versus “dependencia en Dios” y “humildad”.

    Por otro lado, en el esayo que mencioné, el Dr. Roberts propone algo muy interesante: volver a la Biblia y extraer de las cartas paulinas -por ejemplo- aquellos elementos que permitan construir un modelo de la psique y su funcionamiento según la Biblia.
    Desde esta propuesta la Biblia es la base y el punto de partida, pues podriamos aprender mucho de Agustin, de Ireneo, etc., y de otros cristianos de la historia que tuvieron claros ciertos principios al momento de meditar sobre la naturaleza humana y ‘aconsejar’ a los creyentes.
    A esto le llaman Psicología Cristiana, algo diferente de la integración, que es el modelo que integra conceptos y técnicas de las psicoterapias modernas con la fe cristiana….

  2. Me gustaría también hablar sobre las bases epistemológicas y la antropovisión de algunas terapias -así como de la construcción de “sujeto” en el psicoanálisis…
    Después exponer algunos puntos de vista sobre las psicopatologías…

    Saludos a todos/as

  3. Del texto de nuestro hermano Jorge de León, cito el siguiente párrafo para comentar en el marco del diálogo, lo siguiente:
    “A partir de la teoría de la cuarta estructura comencé a investigar la posibilidad de encontrar fundamentos bíblicos para una mejor comprensión de las diferencias estructurales entre los seres humanos”.

    Me parece que al tomar un concepto teórico, como el de estructura, sin interrogarlo, se da por sentado que se refiere a un hecho. Y en parte lo es, pero dentro de un cuerpo lingüístico como lo es el discurso psicoanalítico, pues no podemos llegar a esta conclusión -a la de estructura- por medios solamente lógicos.

    Sin el afán de rayar en el simplismo, la estructura neurótica para Lacan se constituye a partir del mecanismo de represión que se dará a partir de que el pre sujeto -otro concepto teórico- es atravesado (castración) por el aparato simbólico (lenguaje)…

    Esto es muy interesante, pero cómo sabemos que es así y no de otra forma? Son los elementos que señala Lacan, los que realmente fundan la estructura -en caso de que ésta exista? O: se funda ésta por otras causas? Es el estructuralismo la doctrina que mejor puede explicar al hombre? yo incluso me preguntaría si tiene el psicoanálisis alguna verdad sobre el hombre… pregunta que dejo abierta.

    Hay algunas descripciones muy pertinentes como las formas de vinculación con el otro semajante, que Lacan agrupa bajo el término de estructura, y cuya dinámica explica en torno al deseo -neurosis- y al goce -psicosis y perversión-. Sin embargo, tales formas de vinculación -y de hacer síntoma-… pueden explicarse sólo en torno a los conceptos teóricos del deseo y el goce? Si estos conceptos no existieran, las formas de hacer vínculo con el semejate, cambiarían? Y si no cambiaran… son legítimos entonces tales conceptos…

    Ahora otra pregunta surge en mi mente: el Señor Jesús en la parábola de la semilla… a qué se refiere con “terreno”? Lo explica el evangelista? Estará clasificando tipos de personas? O de qué está hablando según el texto”?

    Planteo estas preguntas con el interés de que se genere una discusión sana y amistosa,

  4. Que tal arturo:

    Creo que a partir de tu primer comentario podemos perfeccionar un poco nuestra opinión sobre el uso de los conceptos “psicológicos” en la naturaleza de la iglesia.

    He tenido ese tipo de dudas desde hace un buen tiempo. Sin duda porque mucha de la literatura pastoral tanto católica como evangélica está utilizando las categorizaciones y estructuras de las ciencias humanas para aplicarlas a métodos de atención, de educación y hasta de evangelización.

    Estoy en lo correcto cuando tu posición es defender la propuesta del hermano Roberts?

  5. Asi es Tito, te explico con más detalle al rato! Abrazo,

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