Una ley pro Homosexualidad

¿Matrimonio Homosexual?

¿Matrimonio Homosexual?

Hay decisiones importantes que afectan a grandes cantidades de personas e incluso generaciones posteriores por las que sí debemos preocuparnos.

Esta semana hubo una inquieta tensión entre los legisladores salvadoreños. Con el final de la gestión 2005-2009 este 30 de Abril, varias decisiones importantes debian tomarse en solamente 5 días. Una de ellas, era la respuesta que se darían a los acuerdos internacionales firmados por el país que lo comprometieron a considerar la legalización de matrimonios y adopciones por homosexuales. La crítica pública hecha por la iglesia católica y la iglesia evangélica no se dejaron esperar. Luego de deliberaciones el miércoles por la noche con unos 82 votos se modificaron los artículos 32, 33 y 34 de la Constitución y se clarificó el que en El Salvador no se permitirá la legalización de las intenciones de reconocimiento civil a la conducta homosexual.

En la Biblia, Palabra de Dios, con suma claridad se expone el descontento en Dios por la conducta homosexual en hombre o mujer. Pablo en 1ra Corintios 6,9-10 explicando sobre nuestra sexualidad dice: “¿O no sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No os dejéis engañar: ni los inmorales, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los homosexuales, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los difamadores, ni los estafadores heredarán el reino de Dios.” El Nuevo Testamento al respecto parece retomar el tono prohibitivo de Levítico capítulo 18 cuando dice “No te acostarás con varón como los que se acuestan con mujer; es una abominación.” y agrega además “Porque todo el que haga cualquiera de estas abominaciones, aquellas personas que las hagan, serán cortadas de entre su pueblo.” Pero es Pablo que en un contexto donde habla de la pecaminosidad humana dice en 1 Timoteo 1,14: “Pero la gracia de nuestro Señor fue más que abundante, con la fe y el amor que se hallan en Cristo Jesús.

Aunque no podemos justificar la violencia contra quienes practican la homosexualidad a partir de las prohibiciones del Antiguo Testamento, si debemos publicar el desagrado en Dios por dichas conductas. No hay duda que la decisión tomada por nuestros legisladores representa el sentir de la mayoría de la nación. Hacernos oír a través de cartas enviadas a los legisladores, la presencia pública de evangélicos el día de la votación y la difusión de la opinión sobre ello en los medios de comunicación fue una interesante respuesta que nos demostró la capacidad de concientizar a nuestra nación. Un error sí cometeríamos si solo nos dejásemos oír solo en decisiones como estas. Debemos aprender a hablarle a nuestras autoridades con respeto pero también con determinación en todas aquellas cosas que tuercen moral, espiritual y hasta económicamente nuestro país.

Y al retomar la posición frente a la conducta homosexual, tenemos que mantener categóricamente nuestro rechazo. Pero tal no debería llevarnos a discriminar o satanizar por sí a los seres humanos que han decidido practicarlo. Si somos atentos a la Biblia, reconoceremos los resultados de nuestro pecado personal y social, pero también la oportunidad de servir con misericordia. Más que juzgadores, debemos convertirnos en restauradores. Eso entonces nos hace ver esta circunstancia no solo como un logro nacional, sino como un reto genuino para cumplir nuestra misión en la actualidad.

Si llegamos a reducir la decisión de prohibir matrimonios y adopciones por homosexuales, a un logro no estaríamos viendo esta situación en toda su envergadura. La problemática de los intereses de quienes promueven el reconocimiento civil de esa vida aún requiere una respuesta profunda del Pueblo de Dios. Una respuesta como ésta solo nos compromete a recordar las mismas palabras que Pablo dirigió a Timoteo cuando dijo: “Pero la gracia de nuestro Señor fue más que abundante, con la fe y el amor que se hallan en Cristo Jesús.

Una respuesta

  1. Hola, hermano, le escribo desde Barcelona (ESPAÑA).
    Antes asistía a una comunidad cristiana en la que había un grupo que eran pro-matrimonio homosexual.
    De hecho hubieron conferencias al respecto.Por otro lado aquí hay una asociación de cristianos católicos unidos con evangélicos (ambos homosexuales) que alegan que las condenaciones bíblicas de la homosexualidad lo eran por la conexión que guardaban con la idolatría tanto en el A.T. como en el N.T. ¿Qué le parece?.Le invito a mi blog de reflexiones bíblicas. No tiene que estar de acuerdo conmigo puede disentir si quiere, tan solo le pido que sus aportes sean con respeto. http://www.inste.info/rosh

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