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El Sufrimiento de los Justos: Un estudio sobre Job (Parte III)

by en diciembre 24, 2007

Por Ana Isabel Peñate de Salazar

En esta última parte comparto lo que considero, es una alternativa para responder y sobrellevar el sufrimiento humano. Recordar los hechos de los amigos de Job hace recordar como en la actualidad muchos en vez de ayudar a aquel que sufre mejor lo juzgan. Algunos cristianos en la actualidad en vez de abocarse a ayudar a la gente que sufre mejor investiga y saca conclusiones personales del porqué fulano o mengano está sufriendo o ha pasado por x sufrimiento. Se olvidan de la consolación de que somos un cuerpo en Cristo y que necesitamos ser unidos ayudándonos mutuamente.
Se suele lastimar a los demás fácilmente como jueces y se olvida de que Dios odia al pecado, pero es tierno y compasivo con el pecador. El error más grande de los amigos de Job fue acusarlo de pecado y no le creyeron, ellos no aprobaron sus palabras y en vez de animarlo lo desanimaban queriendo que él aceptara que había pecado y debía de arrepentirse (Job 4-5; 8; 11; 15; 20, etc.).

Es necesario dedicarles tiempo a aquellos que sufren
El libro de Job señala que sus amigos pasaron mucho tiempo con él pero que en determinado momento llegaron a fastidiarlo. En nuestras iglesias se tiene el problema de que hay mucha gente que pasa tan ocupada que no tiene tiempo para aquellos que pasan por grandes pruebas, se olvidan de las necesidades de sus hermanos y que aquellos que sufren les agradaría por lo menos que se les diera una nota o les brindaran el cariño respondiendo a sus necesidades de expresar lo que sienten.1
El padre por lo general cuida de sus hijos porque los ama y son parte de él. Los cristianos también son parte del cuerpo de Cristo y necesitan la ayuda de aquellos que por el momento quizás no están pasando por diferentes dificultades.

Ayudarles a confiar en la soberanía de Dios es básico para aquellos que viven en algún momento las pruebas. Job ignoraba que Satanás actuó con el permiso de Dios, pero no sabía que Dios tenía un propósito determinado para su vida y la de aquellos que nacerían después. Cuánto más significativo es cualquier situación en la vida y qué gozo y consuelo brinda al corazón humano, cuando estamos dispuestos a lo milagroso en todas las cosas.

Por su parte aquellos que sufren deben ser pacientes y esperar que Dios obre. Los cristianos podemos sufrir con paciencia, porque al final el sufrimiento producirá una cosecha espiritual y más aún porque en el tiempo elegido por Dios su Hijo volverá como la mayor recompensa por la espera y la tarea del creyente.

El creyente debe pedirle a Dios que le de amor por aquellos que sufren

El amor es la máxima expresión del mandato divino, hemos sido llamados a amar a nuestro prójimo. Cuando se haga difícil acompañar a alguien en el dolor, se debe pedir a Dios que sea el mismo que lo de y que además seamos sensibles ante las situaciones que se da y sobre todo pedir sabiduría para bendecir las vidas de las personas y no dañarlas con los comentarios que se hagan (Rom. 12:15). La persona que sufre necesita a alguien a quien pueda contarle sus penas o compartir su silencio, Jesús también lo demostró al unirse al dolor de muchos quebrantados (Luc. 7:13).

En la medida de lo posible también se debe de compartir nuestras posesiones materiales, por el mismo hecho de que hay gente que ha perdido sus posesiones materiales. En el libro de Job no se ve un interés de parte de los amigos, para ayudarle a Job y darle un ambiente diferente y no simplemente criticarlo. Cuando nos acercamos a aquellos que sufren también debemos de tomar un tiempo para orar con ellos y compartir pasajes bíblicos. Se debe de acompañar a los justos en su dolor y con nuestra conpañia y amor hacer que las pruebas sean menos cargadas o difíciles teniendo el apoyo de los hermanos en Cristo.

Los sufrimientos en la vida no se pueden hacer de lado, existen y se deben de enfrentar. Sin embargo el creyente a diferencia del mundo cuenta con la ayuda de Dios en todos los aspectos de su vida. Pese a que hayan algunas veces que no se entienda la razón del sufrimiento, hemos de pensar en que Dios está al control de todo lo que nos sucede y que tiene propósito lo que sufrimos aunque en el momento sea algo incomprensible y sin sentido porque en ocasiones se sufre sin causa alguna.

El creyente no debe de ignorar el papel de Satanás en este mundo y que él es un medio para quererse burlar de Dios y hacernos el mal, pero sobre todo Dios no lo permitirá porque dará la victoria y la mejor salida aún cuando el creyente sienta desmayar. El creyente sabe que con la presencia de Dios, no tiene que temer sino aferrarse a él, pero el incrédulo debe de buscarlo para contar con su ayuda como hijo suyo y no como creación, sabiendo que le pertenece a él.

Los creyentes estamos llamados para apoyarnos los unos con los otros en nuestras dificultades sabiendo que el que sufre necesita amor, que se le escuche con atención y sobre todo leerle la Palabra de Dios y orar con él.

From → Teologia Biblica

2 comentarios
  1. me parece de gran interes el tema para los momentos dificiles que tantas veces vienen a nuestra vida.
    dsios los bendiga.

Referencias & Pingbacks

  1. Resources for Job 4:5 - 8

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